Un tribunal federal de apelaciones determinó que el presidente Donald Trump actuó ilegalmente cuando federalizó y envió tropas de la Guardia Nacional de California a Los Ángeles durante las protestas contra las redadas migratorias del verano de 2025. La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito confirmó el viernes la orden judicial preliminar que había frenado ese despliegue.
En una opinión dividida, el tribunal concluyó que la federalización inicial de la Guardia Nacional excedió la autoridad que la ley le otorga al presidente e invadió el poder del Congreso para convocar a las milicias. El juez Mark Bennett, nombrado por Trump, emitió un voto disidente.
La opinión mayoritaria fue redactada por la jueza Jennifer Sung. Trump había invocado una ley que permite federalizar la Guardia Nacional en caso de rebelión o cuando resulta imposible hacer cumplir la ley con las fuerzas regulares, pero la jueza señaló que el gobierno no demostró ninguna de esas dos condiciones. El tribunal sostuvo que el presidente se equivocó al equiparar las protestas con una “rebelión” y al afirmar que las fuerzas regulares no bastaban para controlar la situación.
La decisión se apoya en gran medida en el precedente del caso Trump v. Illinois, en el que el Tribunal Supremo de Estados Unidos estableció que Trump no tenía autoridad para federalizar tropas con el fin de sofocar protestas en ese estado. En etapas anteriores de este mismo caso, el Noveno Circuito le había dado la razón a Trump, aunque ya entonces rechazó el argumento de que la decisión presidencial no podía ser revisada por los tribunales.
Las protestas estallaron en junio de 2025, cuando Los Ángeles se convirtió en el primer foco de la ofensiva migratoria del gobierno. En su punto máximo, hubo 4,000 efectivos de la Guardia Nacional y 700 marines desplegados en la ciudad. El juez federal Charles Breyer había fallado en contra del despliegue en varias ocasiones, y el 31 de diciembre de 2025 Trump puso fin a la presencia de la Guardia Nacional en Los Ángeles.
Por esa razón, el fallo tendrá poco efecto inmediato, ya que el gobierno retiró las tropas federalizadas a finales del año pasado. Sin embargo, la decisión será vinculante para futuros paneles del Noveno Circuito si Trump intenta nuevamente desplegar la Guardia Nacional en California. El despliegue en Washington, D.C., continúa, pero se basa en una disposición legal distinta.
El gobernador Gavin Newsom celebró de inmediato el fallo y reiteró que el presidente no tenía autoridad para intervenir con tropas de la Guardia Nacional. El fiscal general de California, Rob Bonta, afirmó que, una vez más, los tribunales rechazaron los intentos del gobierno de Trump de saltarse la ley para avanzar su agenda política.